Sea
tu reclamo completamente justificado o absolutamente egoísta, cortar las
calles para lograr atención es el equivalente a un niño molestando en
el colectivo, a nadie le importa porque está aburrido y que no puedan
hacerlo por razones legales no significa que no deseen lanzarlo por
ventanilla. O sea, seguro que su berrinche le va a atraer un montón de
atención, pero la gran mayoría va a ser negativa. En todo caso, el niño
al menos tiene la justificación de la edad. Cortar las calles es como
decirle a la sociedad “sé que no tenés nada que ver con mi causa pero me
importa una mierda eso”. Que no se malinterprete, los piquetes son el
equivalente a un tipo que después que a su equipo le llenan la cara en
el fútbol llega a casa y se la agarra con su esposa, poco por desquite,
poco por un retorcido sentido de equilibrio de sufrimiento.
Manifestarse de una manera tan negativa ante un público tan ajeno genera
el efecto contrario al que se pretende. En vez de empatía, el
observador afectado se desensibiliza con el sujeto. “Yo no tengo nada
que ver con que no te aumentan el sueldo, pero a mí sí me van a correr
del trabajopor llegar tarde por tu culpa”.
¿Qué hacer en vez?
El
problema no es el cómo, sino el dónde. Si hiciesen lo mismo pero en la
puerta de la casa del gobernador, presidente, etc. la manifestación
ganaría dimensiones muy diferentes. Piensen, ésta gente en realidad
quiere que los escuchen y en la mayoría de los casos yo diría que tienen
razón, pero al cortar una calle "X" los mandatarios que viven en su nube
de fulerías ni se enteran. Capaz que alguien les dice “eh José, allá los
maestros quieren un poco más de plata… ya sabes, para vivir”, y el
político responde “bueno mitiguen la revuelta con gases. Ah, ¿ya no se
puede? Bueno transen con el dirigente más busca que tengan”. Y eso sí es
que se enteran o deciden hacer algo, todos sabemos que la mayoría del
tiempo están ocupados masturbándose con sus promesas de campaña o
soltando mierda en la tele. Ahora, si en cambio les cortan la calle, ahí
si van a reaccionar. No pueden apagar la protesta a manguerasos porque
ya no es el medioevo (bueno si pueden, pero no les conviene), así que
ahí se van a tener que apurar para solucionar. De esa manera además el
daño cívico que provocan se focaliza, y la manera de la protesta ganaría
adeptos en el público en general.
¿Por qué no lo hacen?
La
triste realidad es que quienes suelen mover estas clases de protestas
son punteros que trabajan para los probables políticos a quienes va
dirigido el reclamo. Por lo demás, estos punteros tienen la capacidad de
razonamiento de , y las tres neuronas que les funcionan las tienen
ocupadas en maneras de cagar a quienes pretenden ayudar… en realidad
harían un muy buen trabajo como agentes de recursos humanos.
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